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Guía

Impuestos, sin misterio

Cuándo hay que declarar, cómo se calcula lo que ganaste y qué pasa con los equipos y la minería. Es la parte que nadie explica, y la que más preguntas nos llega en abril.

Esta guía explica cómo funcionan las reglas. No es asesoría tributaria, y no reemplaza a un contador que conozca tu caso. Si tienes muchas operaciones, sociedades de por medio o dudas concretas, busca uno: sale más barato que una rectificatoria.

Lo primero

Cuándo tienes que declarar, y cuándo no

La regla es más simple de lo que parece, y casi todo el mundo la entiende al revés.

Se declara cuando vendes, no cuando sube

En Chile pagas impuesto sobre la ganancia que realizaste, no sobre lo que tienes. Si compraste bitcoin en enero y en diciembre vale el triple, pero no vendiste nada, no hay nada que declarar. No importa cuánto subió.

El hecho que gatilla el impuesto es la enajenación: la venta. Ahí, y solo ahí, aparece una ganancia o una pérdida que el SII quiere conocer.

No declaras si en el año solo hiciste esto

Comprar. Mantener, suba o baje. Mover tus criptomonedas entre billeteras tuyas — aunque conviene que guardes el registro, porque si el SII pregunta tendrás que poder mostrar que ese movimiento no fue una venta.

Sí declaras, aunque no lo parezca, si hiciste esto

Cambiar una criptomoneda por otra. Comprar ethereum con bitcoin es, para el SII, vender bitcoin y después comprar ethereum. Hay una venta ahí, con su ganancia, aunque nunca hayas visto un peso.

Pagar algo con criptomonedas. Cuenta igual que si hubieras vendido a la cotización de ese instante y hubieras pagado con los pesos.

Recibir criptomonedas minadas. Eso es un ingreso el día que las recibes, y lo explicamos aparte más abajo porque es el caso que menos se entiende.

El cálculo

Cómo se calcula lo que ganaste

La resta es fácil. Lo difícil es saber cuál de todas tus compras estás vendiendo.

La resta

Ganancia es precio de venta menos precio de compra. Si compraste a $30.000.000 y vendiste a $45.000.000, ganaste quince millones y ese es el número que se declara.

El problema aparece cuando compraste varias veces, a precios distintos, y vendes una parte. ¿Cuál de esas compras estás vendiendo?

Por qué no se puede saber, y qué se hace entonces

Un bitcoin no está marcado. Tu saldo es un número, no una pila de monedas identificables. Así que no se descubre cuál vendiste: se elige una convención contable y se aplica siempre igual.

La ley permite elegirla, pero exige mantenerla por al menos cinco años. No puedes usar el método que más te convenga cada abril.

Los métodos, y cuál usa casi todo el mundo

FIFO — lo primero que compraste es lo primero que vendes. Es el más usado, el más fácil de explicar si te preguntan, y lo puede usar cualquier contribuyente.

LIFO — lo último que compraste es lo primero que vendes.

Costo promedio ponderado — un promedio de todas tus compras. El SII lo acepta para empresas; para personas naturales, no.

Los tres dan resultados distintos sobre las mismas operaciones. Ninguno es trampa: son formas legítimas de valorizar un inventario, y por eso la ley te ata a una durante cinco años.

Y hay un ajuste que casi nadie aplica: el IPC

Lo que pagaste no se toma tal cual: se reajusta por inflación, tomando el IPC del mes previo a cada una de las dos fechas —cuando compraste y cuando vendiste—. Y la ganancia resultante se reajusta otra vez, esta vez hasta diciembre del año que estás declarando.

No es un detalle: en un año de inflación alta, ese ajuste puede bajar varios puntos la ganancia que declaras. Ignorarlo significa pagar impuesto sobre plata que no ganaste, solo perdiste poder adquisitivo.

Nuestro caso

Si compraste un equipo

Un ASIC no es una criptomoneda. Es una máquina, y tributa como una máquina.

Es un activo, no un gasto

Si compras un minero a nombre de tu empresa, no rebajas su precio de la renta del año. Es un activo fijo: se incorpora al patrimonio y se va depreciando a lo largo de su vida útil, y lo que rebaja la renta cada año es esa depreciación.

La vida útil de un equipo de minería es corta y discutible —el hardware se vuelve obsoleto por la dificultad de la red, no por romperse— así que es exactamente la clase de decisión que conviene tomar con tu contador y dejar documentada, no improvisar en abril.

El IVA

La compra del equipo lleva IVA. Si tu empresa es contribuyente de IVA, ese impuesto es crédito fiscal y se recupera. Si compras como persona natural, no: el IVA es parte de lo que te costó la máquina, y punto.

Es una de las razones por las que la misma compra sale con números distintos según a nombre de quién se haga. Vale la pena decidirlo antes de comprar, no después.

El hosting sí es gasto

Lo que pagas por alojar y operar el equipo —electricidad, espacio, mantención— es un gasto del período, y como tal rebaja la renta del año en que se paga, si está a nombre de la empresa y relacionado con su giro.

Nuestro caso

Si tienes minería fraccionada

Aquí está la parte que ninguna guía chilena explica, y la que más se equivoca.

Lo minado tributa dos veces, y no es un error

Cuando recibes bitcoin producido por tu equipo, eso es un ingreso. No es una compra: nadie te vendió nada. Se valoriza al precio de mercado en pesos del día en que lo recibiste, y ese monto entra a tu renta de ese año.

Después, cuando vendas ese bitcoin, hay un segundo cálculo: se compara lo que te pagaron contra aquella valorización del día en que se minó, que desde entonces es tu costo.

No estás pagando dos veces por lo mismo. La primera vez pagas por haber producido algo de valor; la segunda, por lo que ese algo se revalorizó mientras lo tuviste. Son dos hechos distintos.

🔴 Por eso el precio del día importa, y hay que guardarlo

Ese precio del día en que se minó es el dato que fija las dos cosas: cuánto declaras como ingreso ahora y cuál es tu costo cuando vendas después. Si no lo tienes, en abril no puedes reconstruirlo con precisión y tienes que estimarlo.

Por eso cada abono de producción en Kapa21 queda registrado con su fecha, su cantidad y el precio de referencia de ese día. No es un adorno del panel: es el respaldo que vas a necesitar, y el que nadie puede fabricar después.

Si mineas como empresa, hay una capa más

Una empresa que mina está desarrollando una actividad, no invirtiendo. Eso cambia el régimen: la producción es ingreso del giro, los gastos asociados —hosting, depreciación del equipo— se rebajan contra ese ingreso, y el resultado tributa como renta efectiva.

Es más trabajo contable, y a cambio permite rebajar costos que una persona natural no puede rebajar. Cuál conviene depende de los montos y de tu situación, y es justamente la conversación que hay que tener con un contador antes de firmar, no en abril.

En la práctica

Cómo se declara

La Operación Renta es en abril, y declara lo del año anterior.

Dónde va el número

En el Formulario 22, el mismo de siempre. Las personas naturales informan la ganancia en la casilla 1032, dentro de «Tipos de rentas y rebajas». Las empresas, en la 1901.

Ese es el formulario vigente al año tributario 2026. El SII cambia el F22 con cierta frecuencia: antes de declarar, verifica que la casilla siga siendo esa. Un número correcto en la casilla equivocada es una rectificatoria.

Qué necesitas tener a mano

Todas tus operaciones del año, con fecha, cantidad y precio: compras, ventas, abonos, retiros y producción minada. De Kapa21 puedes descargar tus movimientos desde tu cuenta.

Si operaste también en otras plataformas, tienes que juntarlo todo. Nosotros solo conocemos lo que pasó aquí, y tu declaración es sobre el total. Lo mismo si retiraste criptomonedas y las vendiste en otro lado: eso no lo vemos y sigue siendo tuyo declararlo.

Para terminar

Los errores que vemos todos los años

Ninguno es raro. Los cinco se repiten, y los cinco se evitan sabiendo que existen.

Declarar lo que subió en vez de lo que se vendió

El más común. Se declara la ganancia realizada, no la revalorización de lo que sigues teniendo.

Olvidar que cambiar una cripto por otra es una venta

Nunca viste pesos, así que no lo sentiste como venta. El SII sí.

No aplicar el ajuste por IPC

Y pagar impuesto sobre inflación. Es plata que no ganaste.

Cambiar de método entre un año y otro

La ley obliga a mantenerlo cinco años. Elegir el que más conviene cada abril es lo que enciende una revisión.

No guardar el precio del día de lo minado

Y descubrirlo en abril, cuando ya no se puede reconstruir. Si tienes minería, este es el que te va a doler.

Si algo de esto no te calza

Escríbenos y lo revisamos contigo. No vamos a firmarte una declaración —eso lo hace tu contador— pero sí podemos entregarte el detalle exacto de tus operaciones con nosotros, con fechas y precios, que suele ser lo que falta.

Actualizada en septiembre de 2026, conforme a la normativa chilena vigente a esa fecha. Si estás leyendo esto mucho después, verifica que las reglas y las casillas del F22 no hayan cambiado.

¿Dudas con tus operaciones?